Mostrando las entradas con la etiqueta reflexionando. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta reflexionando. Mostrar todas las entradas

27 de septiembre de 2017

Reflexiones | Sobre los sismos y la culpa.

“I took a deep breath and listened to the old brag of my heart.
I am, I am, I am.”
― Sylvia Plath.

I.

Hace una semana México recordó, como cada año, la tragedia ocurrida hace 32 años: el sismo del 19 de septiembre de 1985. A las 11:00 am. sonaron las alarmas sísmicas en toda la Ciudad de México y tanto escuelas como complejos de oficinas y negocios locales se prepararon para realizar el mega simulacro en honor a todas aquellas víctimas que permanecen en la memoria colectiva del país.
Nadie esperaba que, horas después, otro sismo sacudiera nuestras tierras.

El 7 de septiembre casi al filo de la medianoche experimentamos un sismo con una magnitud de 8.2 grados. Éste dejó víctimas mortales y miles de damnificados al suroeste del territorio mexicano. Casi dos semanas después, a las 13:14 horas, ocurrió un nuevo sismo con magnitud de 7.1 grados y epicentro en el estado de Puebla, mismo que fue percibido en la Ciudad de México dejando víctimas, derrumbes, colapsos y cientos de damnificados tan solo en la Ciudad.
Nuevamente, igual que hace 32 años, la ciudadanía se movilizó inmediatamente. Cientos de voluntarios acudieron a los lugares afectados dispuestos a remover escombros y encontrar personas con vida. Otros más, no dudaron en llevar comida preparada para las personas que se encontraban en las labores de rescate y, poco a poco, emergieron los centros de acopio que fueron llenándose de víveres, medicamento, herramientas, alimento para mascotas, juguetes, peluches y ropa.

Así, fui testigo de la solaridad del pueblo mexicano.
De niña, al escuchar las increíbles historias de héroes anónimos rescatando personas y posteriores organizaciones civiles formadas a raíz de la tragedia y la colaboración (Los Topos), no podía evitar conmoverme, llorar, pensar en lo increíble que las personas podían ser y actuar con un poco de empatía y desinterés. Ahora pude verlo de primera mano y no a través de historias ni reportajes en la televisión. Ahora, también puedo comprender que si actuamos así es porque no confiamos en el Estado ni en nuestros representantes políticos. Si reaccionamos inmediatamente fue porque no deseábamos tener una cifra oficial de 337 decesos (nada equiparable a los aproximadamente 10,000 muertos "oficiales" que el Gobierno pintó en 1985). ¿Estamos cansados?

Sin duda este acontecimiento llegó a quebrantar nuestra cotidianidad, lo que era "normal" en el día a día ya no lo es más. Pienso que ésto nos ha dejado una lección a todos.
Mención especial a los equipos de rescate internacionales que vinieron a ayudar y a los que enviaron ayuda. Sin duda su presencia y sus labores también contribuyeron a sembrar una semillita de esperanza en nuestros corazones.

Pienso que aún estamos a tiempo de reconocer al otro como un igual. Pienso que aún estamos a tiempo de ayudar a los que han sido olvidados (Oaxaca, Chiapas, Puebla, Morelos, Guerrero, el resto del país). Pienso que aún podemos hacer mucho por nosotros mismos pero también por los demás.
La situación por sí misma ya es difícil pero catástrofes naturales no deberían ser las únicas que nos unieran así. Ni desapariciones forzadas, ni feminicidios.

II.

El síndrome del superviviente o la ironía trágica consciente.
Los que seguimos aquí sentimos culpa. Los que vivimos y experimentamos la tragedia en sus distintos matices estamos pasando por el llamado "trastorno de estrés post-traumático".
Sigo asustada, sigo sintiéndome "rara". Aún me cuesta asimilar la situación e intentar volver a la "normalidad". ¿Exactamente a qué "normalidad" es que pretendemos regresar? Es una excelente interrogante.

Recién el lunes pasado me encontré escuchando música de nuevo y leyendo. La sobreexposición a noticias y medios informativos los días siguientes al martes 19 me agotaron por completo. Lo hablé con alguien, agradezco profundamente a mis amigos y las personas que se tomaron un ratito de su tiempo por preguntar cómo estaba, por mi parte, procuré hacer lo mismo con las personas que me importan. Gracias a ello tuve la oportunidad de hablar sobre todo ésto con personas valiosas y asimilar un poco mejor la situación (seguimos en proceso). Asimismo, pude escuchar sus historias, conocer sus impresiones y hacernos saber que siempre puedes contar con el otro.
Ahora puedo sentarme aquí y escribir, cuidar de mí, saber que todo estará bien con la certeza de que podemos seguir ayudando y repartiendo abrazos.

R.

3 de agosto de 2016

Personal | Jardín secreto.



Dicen que las mudanzas y los divorcios suponen grandes cambios en la vida de un ser humano. Yo pasé por ambos casos en menos de seis meses y si bien fueron caóticos, ahora estoy más tranquila .

Me mudé, he tenido que "divorciarme" de algunas situaciones/personas y también he dicho adiós a dos gatos. No obstante, desde hace bastante tiempo vengo planteando la idea de cultivar mi jardín interno y, poco a poco, florecer

Para mí es importante cultivar acciones, cosechar triunfos personales y satisfacciones; cultivar pequeñas alegrías y muchísimas flores. A medida que el jardín va creciendo, es necesario deshacernos de hierbajos, eliminar plagas que enferman las plantas.
Siempre hay que poner cariño en lo que se hace.
Es necesario poner cuidado en la cantidad justa de agua, sol y sombra; habrá que cuidar evitar utilizar fertilizantes y productos tóxicos, de ser necesario suspender su uso. 

Mi jardín es un lugar secreto, algo que construyo día a día para mí. Considero necesario sentirse en paz con uno mismo, considero necesario hacer las cosas por ti, para ti. Por ello, mi jardín ha ido cambiando su aspecto y aunque he errado, con un buen abono y una regadera todo tiene reparo.
En estos meses lejos hubo risas, hubo lágrimas, hubo encuentros y también despedidas. Agradezco todo, he aprendido mucho y ahora, tomo mis herramientas y trabajo en mi jardín.

Algún día alcanzaremos el punto deseado.

Recuerda: yo y este blog hemos estado aquí
por mucho tiempo, nuestro jardín crece, florece. Gracias.

30 de diciembre de 2015

Personal | después de iniciar tratamiento...

Hace unos meses comencé a presentar ataques de ansiedad, me sentía mal física y mentalmente y me pasaban un montón de cosas por la cabeza. Todo ello me llevó a abandonar el blog, tener un bloqueo en cuanto a hacer cosas que me gustaban (como leer) y no rendir tanto en la universidad. Sin embargo, también por aquellos meses y gracias al apoyo de cierta personita ♡, comencé a asistir a terapia psicológica. Posteriormente inicié tratamiento psiquiátrico.
Sé que la palabra psiquiatra implica medicación y en muchos países la salud mental es casi tabú (además de ser una porquería, es verdad). Tuve muchos tragos amargos durante mi experiencia pero creo que fue una buena decisión.

Me gustaría tener un punto de comparación para poder hablar más a fondo sobre ello pero no, no lo tengo. Mi experiencia en este tiempo no fue totalmente provechosa y hay un montón de cosas al respecto que, ciertamente, me disgustan y no logro concebir. Aún así, la buena noticia es que ya estoy con medicamentos y dentro de lo posible, recién ahora, comienzo a sentirme mejor.
La ansiedad y los pensamientos feos que albergaban mi ser se han ido casi por completo. A veces hay recaídas, como en todo. Pero la función de los medicamentos es mantenerte "estable". Aún queda un largo camino por recorrer (aunque en México poco se puede hacer) pero creo que gran parte de la rehabilitación consiste en el empeño que uno mismo pone y el cariño de los seres allegados. Hacer cosas que te gusten, vivir.

Tuve que hacerme estudios, al principio el tratamiento me mataba y hubo días en los que ni siquiera podía levantarme de la cama. Muchos otros me salté las clases (eso está mal) y me iba a casa de novio a que me cuidaran él y mi suegra porque no quería estar sola ;u; recibí mucho cariño de su parte. Aún así, fue horrible. Es horrible tener que estar mal por los medicamentos que, se supone, te harán bien. Es horrible que nadie sepa con certeza lo que te pasa y aunque ya tengo un diagnóstico, falta más...

***

Por otro lado, estas vacaciones he visto un montón de películas y tuve unos muy provechosos días depurando mi habitación y ordenando todo. Desde cambiar muebles hasta organizar el escritorio, lo disfruté mucho y, una vez más, novio estuvo aquí para ayudarme en el proceso.
Fue fácil tirar 7 años de malos recuerdos a la basura y quedarme sólo con las cosas buenas.
También he pasado este tiempo con mi familia, jugando videojuegos con mi hermano, he viajado a ver a familia lejana (¡y espero traer fotitos pronto!) y, supongo que han sido unas vacaciones provechosas.
También vimos Star wars VII con novio, mi mamá y hermano y he vivido más la vida fuera del Internet. ¡Ah! el mes pasado fue el concierto de una de mis bandas favoritas <3.

Me siento más animada para iniciar el próximo semestre en la universidad. Además, en enero iniciaré formalmente mi servicio social. Tengo planes de mantenerme ocupada y distraída. Ya verémos por dónde me lleva la vida~ por lo pronto, espero sentirme tranquila.
Finalmente, tengo pensando publicar más por aquí y hacer algunos cambios progresivamente.

¡Gracias por leer! espero que estén bien :).

28 de abril de 2015

Reflexión | Alicia ya no perseguía al conejo blanco.


(Takato Yamamoto)

Siempre he admirado la prodigiosa memoria de algunas personas y lo exquisito de su discurso pero así como idolatro a un montón de personas que me parecen interesantes, en silencio, siempre he ido odiándome poquito y es que yo no gozo de una fabulosa memoria en absoluto; mi discurso es burdo. Gano muchos corajes dirigidos a mí al no ser capaz de recordar cosas tan simples como títulos, fechas, autores, significados de palabras...
En la escuela no me gusta destacar (ni en la vida en general) y a menudo me siento en un interminable concurso por demostrar quién sabe más. A mis compañeros se les da muy bien eso. Sin embargo, como le expliqué alguna vez a cierta personita, no me gusta destacar y a veces no es que no sepa las respuestas, sino que simplemente prefiero ser como un ratón que hace lo que tiene que hacer y ya está. 

No obstante, si lo pienso detenidamente, tampoco es como que yo tenga algo que me haga destacar. No he leído lo suficiente, creo que mis capacidades de análisis y crítica todavía están en pañales, no he visto todas las películas que YA debería haber visto y la música que escucho es, bueno, simplemente la música que escucho. A propósito, creo que algunas personas le llaman cultura, ser culto. Otras simplemente afirman que "lo que bien se aprende, jamás se olvida". Supongo que yo jamás aprendí bien nada porque ya olvidé todo. Como pretexto tenemos la edad pero todos sabemos que eso no es pretexto pero que yo sí soy un desastre. Quizá por eso me gusta rodearme y escuchar a personas que saben y cuyo discurso alimenta mi curiosidad... aunque a veces me consume el sentimiento de inferioridad de una manera bastante cruel.

Confieso que me siento hipócrita. Hipócrita tanto con esas personas como con cualquiera, incluso conmigo. Así, si en un inicio nació este blog, fue precisamente para ir posteando las cosas que aprendía, que me causaban curiosidad o que mi ocio se encargaba de buscar; también quería probarme y ver qué tanto evolucionaban mis capacidades intelectuales. Yo era un monstruo lleno de depresión y amargura que luchaba consigo y, a la vez, buscaba crecer como persona. No entiendo qué tanto he logrado o si lo habré hecho siquiera, sólo quería recordarme que no todo tienen que ser posts bonitos y llenos de optimismo, que todavía puedo descubrirme en el proceso y que está bien mostrar lo que eres, lo que crees, lo que te interesa y ¿por qué no?, lo que te molesta.

8 de marzo de 2015

Reflexión | Yo no estoy triste.


Borrador guardado 
(viernes 06, marzo 2015. 2:00 am).


Mi abuelita dice que para ella la depresión no existe. Para algunas otras personas la palabra "depresión" es una excusa que nosotros los débiles utilizamos a modo de justificación pero uno se pregunta: ¿entonces de dónde proviene toda esta tristeza infinita sin motivo aparente?, ¿qué hago o cómo lidio con el desgano y la desidia?, ¿qué pasa con el hastío? Preguntas sin respuesta.

Ustedes no están para saberlo pero soy una persona que hace algunos años estaba sumergida en un hoyo muy, muy profundo y oscuro. Sí, con depresión diagnosticada y todo pero sin tratamiento ni terapia. Pues nada, que yo sola tuve que aprender a lidiar con ello.
Hay momentos, como justo ahora que me encuentro escribiendo esta entrada, en los que me siento completamente triste y sin esperanza. Sabes que tienes que hacer algo por ti y buscas por todos los medios salir de ello y sí, así como me ven siendo tan optimista y con mis entradas tipo Paulo Coelho (?), también tengo momentos así.

5 de marzo de 2015

Reflexión | Right here in my arms...

(Peter Paul Rubens).

El cambio progresivo entre niña y mujer o entre niña y adulto ha traído consigo una serie de eventos que buscan poner a prueba mi entereza. No es mi intención dar santo y seña de los acontecimientos en mi vida aprovechando este espacio pero, ¿acaso su intención no era el ser compañero durante el proceso catártico? Here we go...

15 de febrero de 2015

Reflexión | ¿Qué te dirías el 14 de febrero?

Recuerdo una de mis clases de Filosofía de hace un ¿par? de años que, por alguna extraña razón, coincidió con el 14 de febrero "Día del amor y la amistad". Entonces, el profesor nos propuso una interesante dinámica: escribirnos (a nosotros mismos) una carta expresándonos nuestro amor o incluso, si así lo considerábamos, nuestra amistad. Básicamente era un ejercicio para hacer las paces con nuestro yo interior.

Después de redactar nuestras cartas y leerlas, todos lloraban. Pero el profesor también pidió que ese trozo de papel deberíamos quemarlo, guardarlo y leerlo cada que nos sintiéramos tristes o, mejor aún, plantar un árbol o planta y enterrar nuestra carta a su lado para que, a modo de representación , conforme fueran floreciendo las flores o creciendo el árbol, también nuestro ser y amor propio lo haría.

Aún conservo aquella carta pero, este año, también me propuse escribirme algo.

***

25 de enero de 2015

Reflexión | El quererse...

Una de las mayores lecciones que he recibido se la debo a cierta personita . Mi reflexión fue tomando forma en este tiempo a su lado y a raíz de hablar con él o simplemente observarlo e ir absorbiendo esas cosas buenas sobre su persona; pero también he recibido comentarios de otras personas cercanas a mí. Entonces pienso que es tan fácil como que simplemente debes creer en ti mismo. 

Para una persona con serios problemas de autoestima como yo, es muy difícil preocuparse por sí mismo, quererse e incluso cuidarse. ¿Pero por qué no hacerlo? Pienso que a mi edad ya me tardé demasiado en comenzar por ahí: quererme
Y el quererse incluye el no caminar con la cabeza agachada ni dejarse de nadie, sonreír, permitirte salir de la rutina de vez en cuando, cuidar de tu cuerpo y consentirte de vez en cuando ya sea comiendo algo "que engorda" o viendo películas todo el día y desconectarse del mundo. Quererse implica no permitir que las situaciones de estrés y preocupaciones o incluso la tristeza inunden tu vida. Quererse es también hacer las cosas que te gustan, quererse es liberar... ¿Por qué no comenzar con algo tan simple? 

De ahora en adelante (?) me prometo intentar (y lograr) quererme más.

29 de diciembre de 2014

Reflexión | El derecho a ser feliz... (a modo de "resumen")

A inicio de año me propuse algo muy simple: intentar ser feliz. Y claro que como todo en la vida, hubo cosas malas y terribles así como buenas y adorables. Sin embargo, no sólo yo noté el cambio en mi actitud, sino también las personas que me rodean y quizá eso implica que voy por buen camino. Incluso creo que este blog en sí es un claro reflejo de ello.
Creo que estoy satisfecha con lo que fue mi 2014 y ahora tengo ganas de iniciar el 2015 con el pie derecho y continuar aprendiendo y creciendo como persona.

Por otro lado, estas vacaciones han sido muy diferentes y estoy contenta por ello. He salido mucho con una persona importante para mí y aunque, ha habido días en los que simplemente nos hemos recostado sobre el césped a mirar el cielo, me siento feliz con ello. Es el tipo de paz mental que necesitaba. Realmente podría pasar así la vida.
Tenemos muchos planes, compartimos tantas cosas pequeñitas y a la vez tan significativas que es un lazo muy especial. Pronto regresaremos a los trabajos, a clases y a vivir con el estrés universitario pero espero encontrar la fuerza interna que me permita sobrellevar todo y con ello seguir compartiendo tiempo de calidad y aprendiendo a su lado.

Cosas buenas que sucedieron este año:
  • Conseguí un empleo y los dos semestres escolares culminaron de forma exitosa. 
  • Gracias a los ingresos obtenidos mediante mi empleo, hice conciencia sobre la importancia de ganar dinero, administrarlo y consentirse de vez en cuando. Es hermoso.
    De ese modo me compré muchos libros, invité a mi mamá y hermano al cine :D, consentí a mi gato... y así sucesivamente.
  • Fortalecí mis lazos afectivos tanto con algunos familiares como con algunos amigos y, sobre todo, con compañeros de la universidad.
    ... y con ello le damos una oportunidad al amor.
  • Retomé el Japonés y conocí a muchas personas inspiradoras y que también he ido apreciando. Asimismo, el Japonés se ha posicionado como una prioridad y algo que de verdad me gusta y ayuda a mantenerme cuerda (?).
  • Aunque poquito y menos de mi costumbre, leí algunas obras bien bonitas, conocí autores, vi algunas películas hermosas y que ya andan en la lista de favoritas, conocí lugares y volví a otros.
  • En general, me sentí bien.
Mis metas para año nuevo no difieren mucho. 
  • Quiero seguir en Japonés y esforzarme lo suficiente para conseguir el N5 o N4.
  • Quiero seguir aprendiendo y creciendo tanto individualmente como al lado de esa personita y con ello brindar lo mejor de mí a las personas que me rodean.
    Eso implica ser más tolerante, aprender a desechar lo tóxico, etc.
  • Quiero seguir cultivándome intelectualmente y continuar alimentando mi curiosidad, por lo que espero leer montones y ver muchísimas películas y cosas; seguir conociendo lugares y mantenerme disfrutando de los pequeños detalles.
  • Quiero dejar libre a musa.
  • Cuidar más mi salud física y mental.
    - Incrementar la alimentación vegana.
    - Hacer más deporte para fortalecer mi lesión (?).
  • Faltar menos a la escuela (lol). 
  • Mantener los proyectos.
¡Es todo! Espero que todos los lectores de este espacio hayan tenido un buen año y que su 2015 esté lleno de cosas buenas. Espero compartir con ustedes y también aprender de ustedes en el trascurso de este año nuevo. ¡Gracias por sus visitas y comentarios! 

23 de octubre de 2014

Reflexión | Demonio.

Anoche me hiciste recordar aquella primera charla que sostuvimos durante algunos minutos. También recordé como, en la dinámica de mencionar los 3 libros que hubiesen cambiado algo en nuestras vidas, tú, casi sin interés, arrojaste la piedra hacia mí. Y sonreías.
Ya ves que lo recuerdo muy bien. Cómo mencionaste el nombre del mentor y, a su vez, insistías en enseñarme a escribir poesía porque, según tú, había talento para ello.
No lo he olvidado pero persiste la negación.

Hoy espero recibir por correo otro libro del mentor y tu inspiración. Hace poco comprendí el significado de uno de sus versos y también sonreí.
Hoy pienso en qué haré cuando tenga en mis manos aquella preciosa edición y qué dirías, si es que algo dirás. Porque a veces dices mucho y a veces no me dices nada.
De nuevo recuerdo cuando te pedí que no me hablaras de Vargas Llosa o de Galeano. De nuevo recuerdo como, anoche, hablamos de mil cosas a la vez... y es que, hace un año, también podíamos hacerlo. ¿Y recuerdas? ¿Recuerdas como sonríes cada que encuentras algo en común? Pero te lo dije: aquí no hay nada extraordinario. Y entonces, ¿por qué siento que podría pasar la vida junto a ti (¿junto a ti?) viendo aquellas películas y jugando viejos videojuegos? 
Si sé sobre todo el daño, si conozco el final de antemano, ¿por qué es que recuerdo detalles tan insignificantes?

A veces, cuando preguntas "¿cómo estás?" quisiera contarte todo. Desde que estoy cansada hasta que estoy harta. Desde que, extrañamente, quiero ir a mi clase de Japonés e intentar seguirle el ritmo a la nueva sensei aunque me cueste entender del todo y hasta que, en lugar de hacer lo que sea que esté haciendo, quisiera estar aprendiendo los trazos de kanjis horribles y nada sensuales... Pero no te digo nada, porque ya sabes todo.
A veces también pienso en revelarte la identidad de este blog para que ambos veamos que no soy tan horrible. Pero sé que es innecesario.

Ahora sólo espero noviembre y las benditas vacaciones. Ahora sólo espero noviembre y que, de algún modo, las cosas se mantengan como van y yo encuentre las ganas y la energía y la fuerza y la salud necesarias para continuar.

8 de octubre de 2014

Reflexión | Cazadora...


En armonía con la cazadora de los Andes...


La cazadora de los Andes, 1891.
Felipe Santiago Gutiérrez.
Óleo sobre tela.

15 de septiembre de 2014

Reflexión | Patria.

«Llevo aquí en este mundo largo tiempo.
Y nuestros amos dicen que ya es hora
de callarme y hundirme en la basura.»
— José Emilio Pachecho.

Hace exactamente un año conocí a alguien que me contó que prefería el ruido de la ciudad y las charlas muchas veces absurdas de su gente a la música que provenía de un reproductor. Alguien que prefería viajar en bicicleta por la ciudad más que por metro o cualquier otro medio de transporte. Alguien tan enamorado de la vida pero tan hastiado de las condiciones actuales de su patria.

Aquel día caminamos 4.5km para poder llegar al lugar donde teníamos clase. Y en esos 4.5km, también tuvimos que sortear diversos bloques de granaderos. Aquel día sólo se hablaba de la "violación a la autonomía universitaria" (por la incursión de los granaderos en el territorio). Algunos minutos después, nos desalojaron del edificio y ordenaron que no nos acercáramos a la facultad.  Aquel día también, en la facultad se hablaba de recibir a los maestros desalojados violentamente del Zócalo y brindarles comida, atención médica, etc., por lo que la facultad fue tomada por diversos grupos de estudiantes y allí seguían los granaderos. Se hablaba de que los maestros habían caminado desde el Zócalo y el monumento a la Revolución hasta la FFyL. Aquel día todo era caos.
***

Un año después aún lo recuerdo, pero, aparentemente, nadie más lo hace.
Lo recuerdo porque ese día y al siguiente todo fue incertidumbre. Porque la gente corría asustada, herida. Lo recuerdo porque recuerdo que P. necesitaba el Zócalo para la celebración de las fiestas patrias. Lo recuerdo porque los vi. 
Y lo recuerdo porque nunca me ha gustado septiembre.

Soy una persona amargada que no tiene derecho a hablar y debo hundirme en la basura. Pero es que todavía no entiendo qué es lo que hay que celebrar con ese falso patriotismo. No entiendo qué es lo que hay celebrar... porque tengo ojos y oídos para cada detalle insignificante y no los celebro, los lloro. No entiendo porqué celebrar a los niños que arrojan pirotecnia a los animales; no entiendo porqué celebrar cómo lloran los padres de aquellos niños que, por arrojar pirotecnia, resultan lesionados/quemados y hasta tienen que ser amputados o recibir trasplantes. Los he visto. No entiendo porqué celebrar las injusticia, la pobreza, la escasez y la decadencia.  Y a veces pienso que todo son sólo pretextos.

Pero ni siquiera debería estar escribiendo ésto porque hoy es 15 de septiembre y mis quejas son totalmente antipatrióticas...

«No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
fortalezas,
una ciudad deshecha,
gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos
— José Emilio Pachecho.
Pero también existen cosas, lugares, recuerdos, historias, personas..., que amo de aquí.
Y aquelos que disfruten de estas fiestas patrias, espero que las pasen muy bonito...
y cuiden a sus animalitos :c.

24 de agosto de 2014

Reflexión | Soy mi propia madre china.

Hace poco vi un documental llamado "Conociendo a las madres tigre chinas del Reino Unido" y conforme avanzaba el documental sólo había un pensamiento en mí: "Rayos, soy mi propia madre china". En el documental se explicaba cómo las madres chinas criadas a la antigua (y creo que en la actualidad persisten las ideas), exigían a sus hijos el siempre sacar "10 - +A" (la mayor nota) en sus clases, ir a clases extracurriculares y sacar la mejor nota: Ser siempre los mejores entre los demás, incluso viviendo en el extranjero (como Reino Unido) pero siendo una familia china.

Puede parecernos exagerado el hecho de que estos niños llevaban una educación rígida de 7-8am a 10pm. Con un estricto horario que indicaba cuántos minutos eran necesarios para comer, cuántas veces podían ir al baño... sumándole las clases, tareas y más clases, siempre supervisados por la madre diciendo que tienen que hacer bien las cosas y perfectamente. Si lo pensamos a fondo, tiene algo de lógica que los chinos sean los mejores del mundo en cuanto a negocios y demás ¿no? Porque desde pequeños se les educa así.


Siempre he pensado que los estudios son muy importantes si tienes sueños/metas; pero también he conocido personas que, pese a no tener un título universitario, saben muchas cosas y tienen una buena vida. Algunos han alcanzado sus metas y otros no. En lo personal, siempre he sido una persona dedicada a sus estudios que se preocupa (en demasía) por sus resultados. Soy alguien responsable aunque eso me ha ocasionado mucho estrés. Y no, mi mamá jamás me exigió los mejores resultados o me obligó a tomar clases de cuanta cosa se le ocurriera... Mamá siempre dijo que mi única obligación era estudiar y ya está, pero jamás me castigó por una mala nota o algo... supongo que porque no hubo necesidad (ya que yo me encargaba de auto-exigirme). Mi sentido de la responsabilidad me otorgó muchos premios en la escuela y gracias a ello soy becaria (y tengo dinero, lol) desde hace algunos años.

Sin embargo, detesto ser así. Esa situación de ser mi propia madre china me ha acarreado muchos problemas de salud y he llegado al punto en que un 10 en calificación final o un promedio casi perfecto, no son suficientes para mí. Eso, claramente, no es bueno. Y supongo que a los chinos cuando crecen les pasa igual. Además, en algún momento de la vida te das cuenta que hay personas mucho mejores que tú en diversos aspectos... Pero el estrés y la(s) enfermedad(es) persistirán.
¿A qué viene esta reflexión? sólo como recordatorio para mí, para decirme que este semestre intente no ser mi propia madre china... y que quiera a mi cuerpo.


Acá http://www.bbc.co.uk/programmes/b019873g hay algunas fotos y vídeos del documental.
¡Bonita semana para todos!

4 de agosto de 2014

Reflexión | La importancia de tener intereses en la vida...

Por fortuna puedo decir que siempre he sido una persona sumamente curiosa a la que le gusta aprender cosas nuevas y agradezco todo el conocimiento que ha llegado a mí a lo largo de mi vida. Mi memoria no es la mejor del mundo y mucho menos soy la persona más culta e inteligente... sin embargo, es maravilloso saber que siempre ha existido algo que me ha impulsado a querer crecer y saber más.

La falta de intereses en la vida es un asunto al que le he dado vueltas durante muchos años y que siempre retomo de alguna manera u otra dado que la situación de alguien cercano a mí me hace pensar en ello.
Hasta donde tengo memoria, siempre han existido cosas que me gustan y que incluso hoy en día disfruto: